Morochito

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Morochito un hombre sin miedo, es la historia de la primera medalla de oro olímpica de Venezuela. En 1968 se celebra la cita más importante del deporte en el mundo las olimpiadas, llega al continente americano específicamente a México y es allí donde el venezolano Francisco Morochito Rodríguez logra que por primera vez las notas del himno nacional de Venezuela se escuchen en un pódium olímpico. Tras seis meses de entrenamiento duro, de sacrificios por mantenerse dentro de los estándares de la competencia el oro brilla en su pecho y el orgullo de una patria se une en un solo coro “Morochito”

Venezuela a seguido de cerca la hazaña de Morochito, en cada casa, en cada bar, en cada restaurant los radios de transistores han servido para apoyar en la distancia el esfuerzo que el venezolano viene realizando y el día de su triunfo el pueblo celebra en las calles la victoria de su héroe. A partir de este momento cambia el país, y el boxeo se vuelve el deporte nacional

La llegada de Morochito a Venezuela, es con calles desbordadas de personas quienes de manera frenética sueñan con tocar al campeón, con verlo o simplemente con compartir su espacio. En la Guaira la ovación del pueblo llega a niveles que desbordan lo visto hasta el momento, y Morochito sorprendido es reconocido como un ídolo, hasta el presidente de la república le recibe en el palacio de gobierno y la fiesta en el país se extiende por varios días.

Desde este momento es común que la familia se reúna a disfrutar de las peleas de boxeo, que se sigan las hazañas de los peleadores criollos ansiando en cada encuentro volver a escuchar las notas del “Gloria al Bravo Pueblo”. Mientras tanto “Morochito” sigue en su camino de la mano con el deporte ya no es boxeador, pero entrena a las nuevas generación y los impulsa a seguir adelante, su amor por el deporte lo sobrepasa, lo impulsa a mantenerse vivo dentro del boxeo a que su legado no muera.

Han pasado 48 años desde la medalla de oro y “Morochito” continua caminando las calles de Caracas, conviviendo con la gente y soñando con el boxeo, ese que le dio un sitial de honor en la historia deportiva y que cambió para siempre la manera de ser de los venezolanos.